ZP vuelve a la carga

ZP vuelve a la carga

Profile picture for user roberto
ZP evo
Etiquetas

Pide “diálogo” en Cataluña. ¿Será igual que su “diálogo” en Venezuela?

Lo deseaba”. Así sentenció Zapatero su impresión por el súbito (e inesperado) pacto entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias del pasado 11 de noviembre. Un día después de la repetición de las elecciones generales del 10N. Dos meses después de la confesión velada de Sánchez de que las peticiones de Iglesias para formar gobierno “no le dejaban dormir”. Despertó Sánchez de su “pesadilla”. Y en esa luz que le devolvió a la realidad, de repente, aparece Zapatero.

ZP tardó casi una semana en reaccionar públicamente al acuerdo de Pedro con Pablo. Debía de andar muy ocupado. O quizás era una calculada estrategia. América Latina, recientemente su escenario de actuación, anda muy convulsa. Primero Ecuador, ahora Chile, pero principalmente Bolivia sin Evo Morales. Y el kirchnerismo a pocos días de volver al poder en Argentina. Y Lula libre en Brasil. Y Maduro aún en pie en Venezuela. Muchos acontecimientos en un otoño agitado en el Cono Sur. Y en España, con una repetición electoral y un pacto PSOE-PODEMOS que, ante el vertiginoso (y no menos preocupante) avance de VOX, obliga a tomar cartas en el asunto. Un pacto, el de Pedro y Pablo, que puede que tenga el sello de ZP.

El “deseo” de Zapatero se antojaba desde hace tiempo. No habla por hablar. Son palabras que cobran su fuerza, sobretodo ante su prolongado silencio. En modo silencio. Cuando ZP no habla, está en silencio, es que algo viene en camino. Y cuando habla, ese camino tiene síntomas de decisivo. No siempre beneficioso. Habla ahora de “diálogo” en Cataluña. Está bien. Cataluña, es cierto, necesita diálogo. Pero también sensatez. Precisamente lo que ha faltado en los últimos tiempos. No es cuestión de “golpistas” ni de “patriotas”. Es cuestión de convivencia. Porque Cataluña es un desafío inconcluso de la transición de 1978. Inevitable, pero desafío al fin. Y que necesita resolverse, es cierto, con “diálogo”. Pero un diálogo plural, sensato, donde entren todos, y no donde se imponga una sola y única narrativa.

Crecen las expectativas de que ZP tenga ahora un nuevo "encargo". ¿Nuevo? Viene haciendo últimamente de América Latina su escenario de actuación. Y, como parece ser su estilo, en silencio. Pero faltaba España. Había que intentar cerrar el círculo “iberoamericano”. Y allí está el Grupo de Puebla, ese apéndice operativo del Foro de São Paulo, que tiene a ZP como posible cerebro y “maestro de ceremonia”. Ese Grupo de Puebla que, de repente, y más ahora con el pacto Sánchez-Iglesias, aparece en una América Latina convulsa. Y ahora ZP parece erigirse como el paladín del diálogo en Cataluña. El mismo “diálogo” que ZP procreó en Venezuela entre 2016 y 2018 y que no ha llevado a nada bueno. Sino a un desastre mayor. Ni diálogo dominicano ni noruego. Esos “diálogos” de ZP llenos de claroscuros, que ahora pregona para Cataluña.

Algo debe estar en conexión entre ese Grupo de Puebla, ZP y el pacto Sánchez-Iglesias. ¿Por qué un día después de ese pacto en La Moncloa, Iglesias pedía traer a Evo Morales a España para darle asilo político? ¿Acaso no lo tenía ya en México? ¿Por qué Alberto Fernández, próximo presidente de Argentina, viaja súbitamente a México para intentar crear, al parecer infructuosamente, una nueva alianza izquierdista con Andrés Manuel López Obrador? ¿Por qué unos días después de esa visita, cae Evo en Bolivia? ¿Lo esperaba el Grupo de Puebla? ¿Lo intuía ZP?

Y ahora viene Cataluña y las llamadas de ZP al “diálogo”. Algo se cuece en La Moncloa, pero también más allá del Atlántico. En esa plataforma llamada Grupo de Puebla. Todo tan incierto como extraño. Pero en ese laberinto, ZP vuelve a la escena. En silencio pero con declaraciones calculadas. Como se dice en Venezuela, “tráiganme las alpargatas que lo que viene es joropo”. Pero no sabemos si ese “joropo” será festivo y sonará bien. Y más con ZP como “maestro de ceremonias”.

Añadir nuevo comentario

Texto sin formato

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de correos electrónicos y páginas web se convierten en enlaces automáticamente.